miércoles, 10 de junio de 2015

Barcelona A-Z: Barcelona

Obvio la B es de Barcelona.

¿Cómo llegué aquí?

Desde siempre tuve a España en la mira. Sería por Sabina o Almodóvar o Rosana. Aunque no tenía tan claro que sería en Cataluña, pero algo de esta península se sentía como mío y tendría que venir eventualmente a encontrarlo.

A lo mejor es porque crecí escuchando a Serrat los fines de semana en familia y me imaginaba que así de poética tenía que ser la vida del otro lado del mundo y a orillas del Mediterráneo. También tenía un crush con Enrique Iglesias que me parecía el hombre más guapo del mundo y a lo mejor ahí me quedé clavada con el acento. El otro día estaba en asociación libre y me acordé que cuando era muy chiquita, como de 2-3 años mis papás viajaron a España y mis hermanos y yo nos quedamos en casa de una hermana de mi mamá y su familia y a lo mejor pensé (porque a esa edad en estos términos se piensan las cosas) "¿Qué tiene que haber en España para que esté más padre que estar con nosotros? Seguro es maravilloso!" jajaja ¿Puede ser?... bueno, no con esas palabras...

En fin. A los 11 años estaba convencida de que cuando tuviera 23 estaría viviendo en España, con mi guitarra, mis libros y un perro (...y a lo mejor, aunque lo niegue un poquito, con un amor correspondido como los de las películas de la gente que se va a vivir lejos de casa).

La primera vez que crucé el atlántico era el verano del 2008, aterricé con mi papá en el aeropuerto de Barcelona, nos recibió una mujer que nos llevaría hasta el hotel en Sitges y de ella recibí mi primer "Hola, guapa! ¿Qué tal?" (comolehacenlosespañolesenlaspelículas!) jaja sí estaba emocionada.

Sitges me pareció la confirmación de que mis sueños estaban escondidos en el mediterráneo y tendría que volver unos años más tarde a encontrarlos. Las calles empedradas con los balcones floreados, las buganvilias, el mediterráneo, la gente. Visitamos Barcelona... no sé cuánta agua tomé de la fuente de canaletas (había que amarrar el asunto de volver) pero como si de soplar las velas se tratara, pedí mi deseo. En ese viaje conocí también Madrid y me enamoré de su estilo clásico lleno de vida (y de los jamones del museo del jamón, obvio).

4 años después llegó el momento de cumplir. Primero miré en Madrid, no encontré maestrías de lo que quería. Salió algo en Buenos Aires e inicié mi proceso de admisión... abandonaba el sueño de España porque en Buenos Aires había una buena maestría (y el acento argentino me gustaba mucho también...). Buenos Aires me lo puso difícil "tienes que venir a hacer la entrevista" "cambiamos las fechas para enviar los papeles" "nos falta la firma de blah...". Entonces apareció algo en Barcelona... dije "pues, por probar"... en una semana estaba admitida en la Universidad de Barcelona.

El 8 de octubre de 2012 aterricé en Barcelona con 23 kilos de equipaje documentado, 8 de equipaje de mano y mi lap. A eso se reducía mi vida en ese momento. El peso y la levedad (muy a lo Kundera) de llegar al sueño.

Luego de algunas peripecias, me recibieron en la puerta del elevador Alba, Aleix y Cristina. Yo iría con una cara de zombie. Abrí la maleta, saqué el Don Julio que me regaló mi papá, serví un "chupito" para Alba, uno para Cristina y otro para mí, brindamos por nuestro encuentro, por Barcelona, porque la vida nos puso ahí y luego caí rendida en cama.

No sé nada sobre las creencias de quien lee estas líneas, yo creo en la vida, las coincidencias, las corazonadas, el universo fluyendo en círculos y espirales, en que estamos aquí para aprender y luego en otro lugar y tiempo seguiremos aprendiendo. Que tenemos una conexión y flujo de energía con lo que nos rodea, por eso no me parece descabellado que Joanna (experta en estos temas) me dijera que no es casualidad que esté en Barcelona, que mi instinto me trajo aquí, que España es sagitario como yo, con ascendente capricornio (que es dominante en mis temas astrales) y Barcelona es Acuario (que es hacia donde estaré transitando en esta vida). Depende de quién lo lea, sonará muy random, para mí tiene sentido.

La siempre-en-movimiento Barcelona. La urbana y colorida Barcelona. Barcelona diversa. Barcelona oscura. Barcelona de playa. Barcelona de callejones. La histórica. La moderna. "Carcelona" para los viajeros nómadas que siempre lo tienen tan difícil para irse de aquí porque qué fácil es enamorarse de Barcelona.

El otro día hablaba de cómo Barcelona aunque sea muy alegre, fiestera, colorida, es también muy oscura... pienso en todas esas cosas tan turbias que pasan en las noches de Barcelona entre callejones, los bares, el ruido oscuro del gótico y del raval, las pequeñas tragedias de cada uno que se revelan cuando el sol se mete tras la montaña y que parece que se limpian cuando vuelve a salir el sol por el mediterráneo. Pensaba (aunque esto es por supuesto algo subjetivo) cómo Barcelona puede conectarte con tu propia oscuridad, con la belleza de tus propias sombras.

Estoy agradecida con Barcelona y con las hadas del destino que me trajeron aquí ahora y me pusieron delante a personas maravillosas, lugares increíbles y situaciones afortunadas. Las Coincidencias.

"Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla. Tratamos de leer en ella como leen las gitanas las figuras formadas por el poso de café en el fondo de la taza." [...] "Nuestra vida cotidiana es bombardeada por casualidades, más exactamente por encuentros casuales de personas y acontecimientos a los que se llama coincidencias. Co-incidencia significa que dos acontecimientos inesperados ocurren al mismo tiempo, que se encuentran." - Milan Kundera, La insoportable levedad del ser.

Los 23 años los cumplí en Barcelona (y los 24 y los 25). No tengo perro. Tengo 2 guitarras. Me han regalado muchos libros (¡Sant Jordi!). Los amores-románticos-correspondidos aún no me alcanzan en mi carrera, pero las amistades correspondidas (que no son tan fáciles de encontrar como solemos pensar) son parte de mis días y sonrisas.




lunes, 8 de junio de 2015

Barcelona A-Z: Albergínia

No recuerdo que las berenjenas me parecieran particularmente interesantes antes de estar en Barcelona. Honestamente era una verdura que no entendía bien (como el chayote). 

Mi primer intento fue en Barcelona, una receta de berenjenas al horno con miel, lima y romero (a que suena bien...) seguí los pasos (según yo) al pie de la letra. Lo que obtuve al final se parecía muy poco a la imagen y sabía abismalmente diferente a lo que me imaginaba. Ante mí una pasta de berenjena, harina, miel, lima y aceite me recordaba porqué decía tanto que cocinar no era lo mío.

Después la existencia de las berenjena empezó a cobrar sentido. La escalivada. Las guarniciones orientales con su berenjena y sus especias. La ensalada marroquí de berenjenas. La berenjena asada con sésamo y aceite.

Intenté algunas cuantas cosas más y aún no "domino" a la berenjena (asumiéndola como un ente mitológico), acepto más bien mi rendición ante ella. La berenjena ahora me sabe a cenas de otoño o de invierno con un rioja de la bodega del Sebastián (justo al lado de mi casa) escuchando a Drexler, Sabina y Jarabe de Palo. Las berenjenas las dejo en las manos expertas de Alba y yo me encargo del guacamole y de tostar el pan.


Las berenjenas me hacen pensar en El Salterio. Un oasis de desierto del sahara en el gótico. Es un rinconcito entre las viejas paredes de la antigua Barcino (la Barcelona romana, pues) que te transporta en tiempo y espacio entre el olor de las especias y las infusiones, los sabores y la mirada serena de la cocinera, una mujer (que viene del desierto del sahara, sí) que prepara uno a uno los platillos en una estufita eléctrica que tiene detrás de la barra con paciencia de quien prepara una cena para sus amigos en casa. 


jueves, 4 de junio de 2015

El Retorn

Vamos a hacer como que no han pasado 2 años y 6 meses desde la última vez que pasé por aquí.

2 años y 6 meses.

¿QUÉ?

Bueno, pasaron y des-pasaron muchas cosas.

Ahora ya hablo un poco de catalán.

Ya lo entiendo casi todo.

(Mientras escribo esto, escucho "Els Catarres" fue completamente aleatorio... pero sirve para complementar los 2 enunciados previos.)

En 2 semanas termino el segundo máster.

Ya tengo el título del primer máster.

¡Amigos!

Costa Dorada, Costra Brava, Montaña, Cerdaña.

Tengo lugares favoritos.

Ya domino si me conviene estar de un lado u otro del andén según dónde me toque hacer transbordo.

Viajes por aquí y por allá.

Pacientes.

Paseos y turisteo.

Visitas.

Lunas llenas caóticas, atardeceres meditativos, amaneceres revitalizantes.

La vida.

Veamos si podemos empezar otra vez con este blog.